Cómo no perder los nervios con los trabajos manuales de tus hijos

Harta. Con sinceridad, ese día estaba más que cansada del maldito trabajo que mi sobrina traía del colegio. No haré ningún alegato en contra de la tarea que les mandan a los niños, porque pienso que la consolidación de los contenidos siempre se puede lograr con mucha más rapidez gracias a estas actividades. Pero sinceramente, lo de los trabajos manuales me supera, así que hoy quiero daros algunos atajos que yo misma he tomado para lograr, al menos, no desesperarme cuando agarro las tijeras, el pegamento, la cola y me embarco en el siempre fascinante (y tedioso) mundo del recorta y pega.

Lo primero que os recomiendo es que no lo dejéis todo para última hora. Yo ya me lo he prometido cinco veces, y a la sexta me he propuesto que lo voy a cumplir. Con sinceridad, ir aplazando el tomar cartas en el asunto y poner en marcha el proyecto de vuestros niños el día de antes no es una ideaza, para qué negarlo. Así que yo lo que he decidido es revisar la agenda escolar todos los días y ver cuándo deben entregar las cosas mis sobrinos. No veas los sinsabores que puedes llegar a ahorrarte…

Vale, segundo consejo: una papeleria online. Así, como te lo digo, uno de estos sitios viene de maravilla si tienes que adquirir un montón de cosas que, de otro modo, te tocaría buscar en un centro comercial o en una papelería al uso. No creo que pasarse las horas adquiriendo este tipo de artículos sea lo que llamamos un fin de semana molón. Por eso yo ya he ido sondeando algunas de estas Webs y me he encontrado con varias sorpresas agradables que me han parecido interesantes. Se trata de que tú hagas lo mismo, seguro que terminas llegando a las mismas conclusiones que yo.

De acuerdo, un tercer punto de interés: el trabajo NO lo tienes que hacer tú. Algunas madres tienen un curioso modo de entender qué es la cooperación con sus hijos, y al final terminan haciendo ellas el trabajo. A mí me ha ocurrido que en el colegio de mi sobrino la competición entre padres ha enrarecido mucho el ambiente, algo que no beneficio a los pequeños. Así que si el dibujito, la figura hecha con pasta o la escultura con materiales reciclados no quedan del todo bien, valora al menos el esfuerzo de tu hijo. Yo lo hago.

Para terminar este pequeño artículo, permitidme un último giro de postureo: las manualidades con tus hijos, las DIY (como las llaman ahora mismo aquellos que quieren parecer aún más interesantes) tienen un punto interesante para comentar en el café con tus amigas. Yo siempre lo hago con mis sobrinos, y las veo interesadas en cómo conseguir que un molino de agua funcione de verdad, con agua de verdad y palas de madera de verdad. ¿No me creéis? Pues os lo cuento. Mirad, lo primero que hay que hacer…

Fotos vía: Tumblr

This entry was posted in Otros.

Deja un comentario